¿Por qué seguimos movilizándonos este 8M?

Es cierto que hemos avanzado considerablemente y más si nos comparamos con otros países, pero no nos podemos dormir en los laureles.

Algunos de estos avances importantes son: tenemos una ley de igualdad de las más avanzadas y una Ley de aborto también de las más avanzadas, pero no hacemos nada si esto queda en los papeles y en el B.O.E.

La sexualidad, la anticoncepción y el aborto fueron algunas de las reivindicaciones del movimiento feminista durante bastantes años, hasta conseguir con su lucha la despenalización de los anticonceptivos en 1978 y la entrada en vigor la Ley de despenalización parcial del aborto no lo es hasta 1985.

Hoy en día la ley de aborto discrimina a las mujeres según su lugar de residencia, son 12 provincias en el Estado español donde no se realizan abortos, por tanto, no es un derecho igual para todas las mujeres ya que tienen que desplazarse a otra ciudad o Comunidad Autónoma con lo que supone de perdida de algún día de trabajo y de gasto añadido por desplazamiento y estancia.

El aborto no se garantiza en la Sanidad Pública muy a pesar de que la IVE está dentro de la cartera de servicios de la Sanidad Pública y mayoritariamente se derivan a las Clínicas Acreditadas privadas (“concertadas”). Los datos, según el Ministerio de Sanidad, así nos lo confirman solamente un 17,02% de los realizados en 2022 se realizaron en la Sanidad Pública frente al 82,70% de los realizados en entidades privadas.

La objeción de conciencia no debe ser un impedimento a la legalidad y las administraciones públicas deben garantizar su realización en la Sanidad Pública.

La violencia contra las mujeres también afecta en la sanidad además de la que pueden sufrir las diferentes profesionales, de la misma manera que en cualquier otro tipo de trabajos se añade el de la mayoría de las mujeres que de una u otra manera pasamos y pasan por el sistema sanitario.

No decimos nada nuevo si hablamos de sesgos de género en el tratamiento, y en el aumento de la morbilidad y mortalidad evitable en las mujeres. El retraso diagnóstico es mayor en las mujeres que en los hombres y se ha identificado en al menos 700 enfermedades, con la única excepción de la osteoporosis.

Las estrategias nacionales establecidas deben considerar las diferencias de enfermar entre ambos sexos, tanto en los síntomas como en los signos.

La violencia obstétrica, ampliable a gineco-obstétrica, se refiere a las prácticas y conductas realizadas por profesionales de la salud a las mujeres durante el embarazo, el parto y el puerperio, en el ámbito público o privado, que por acción u omisión son violentas o pueden ser percibidas como violentas. Pero no solo en estos procesos.

Es una práctica invisibilizada y que tanto profesionales como en ocasiones las pacientes, no son conscientes o no la perciben como tal, unos por rutina y las otras por la relación de poder que se establece y la vulnerabilidad en el proceso. Pero que incluye actos no apropiados o no consensuados, constituye una discriminación de género y representa una violación de los derechos, enfocados desde la salud y de los derechos sexuales y reproductivos de la mujer.

Estas prácticas son deshumanizantes constituyen un verdadero problema de salud pública Estamos hablando de una violencia estructural e institucional que emana de una cultura patriarcal que afecta a diversos ámbitos, incluyendo las ciencias médicas

Por ello este 8 marzo hacemos un llamamiento:

  1. A las instituciones y en especial al Ministerio de Sanidad a que se garantice la realización de las I.V.E.s/abortos en el Sistema Nacional de Salud.
  2. A la población en general y en particular a las mujeres a seguir luchando por un aborto libre y en la Sanidad Pública.
  3. A la eliminación de todo tipo de violencias en el ámbito sanitario, para ello formando a los y las profesionales en su detección, incluyendo programas que ayuden a ello tanto en las facultades de Medicina y Ciencias de la Salud, como en la formación M.I.R., E.I.R. y otras.
  4. A las mujeres a ser partícipes de sus procesos y con respeto, saberse respetar y respetadas.

Este 8M desde la FADSP llamamos a apoyar las movilizaciones unitarias convocadas en todo el Estado por el Movimiento Feminista.

Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública

07 de marzo de 2024