| La Declaración de Toledo defiende, en un entorno de crisis económica global, la defensa de la Sanidad Pública en todo el mundo |
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| Martes, 29 de Septiembre de 2009 |
La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública insta a los organismos internacionales, a los gobiernos y administraciones públicas, a los profesionales sanitarios y al conjunto de la población a defender el derecho a la saludToledo (29-9-2009).- En la clausura de las XXVIII Jornadas de Debate sobre Sanidad Pública, dedicadas a las repercusiones sociales y sanitarias de la actual crisis económica global, la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), organizadora de las jornadas, ha leído la Declaración de Toledo, en el que se insta a los organismos internacionales, a los gobiernos y administraciones públicas, a los profesionales sanitarios y al conjunto de la población a defender el derecho a la salud, a través de una Sanidad Pública, en un entorno de crisis económica global que ha deteriorado los servicios sanitarios. En las jornadas, en las que colabora la Fundación para la Investigación Sanitaria de Castilla-La Mancha (Fiscam) ha participado la presidenta de la FADSP, Carmen Ortiz, y Mariano Sánchez-Bayle, portavoz de la institución, quien ha leído el Manifiesto de Toledo en defensa de la Sanidad Pública en todos los pueblos del mundo. Sánchez Bayle ha explicado que en las jornadas, además de los debates sobre los efectos de la crisis económica global en la salud de los ciudadanos y en los distintos sistemas sanitarios y del riesgo de desmantelamiento de éstos, se han abordado otros asuntos de interés como las repercusiones de la reforma que pretende el presidente Obama en los Estados Unidos o las posibles soluciones que se pueden ofrecer para garantizar el derecho a la salud desde la solidaridad y la justicia social. Asimismo, ha añadido, durante las jornadas se han analizado también las distintas tendencias a la privatización de servicios que se están dando ya en algunos países e incluso en algunas comunidades autónomas españolas. Según expone el Manifiesto de Toledo, la crisis económica mundial es el resultado de la globalización de la economía y de unas relaciones internacionales hegemonizadas por la ideología y por las fuerzas neoliberales. Una consecuencia es la eliminación de los servicios públicos (Educación, Sanidad y servicios sociales), promoviéndose su privatización, así como la precarización de las condiciones laborales. La crisis, explica el Manifiesto, está teniendo más repercusión en los países más pobres, con el consiguiente flujo de profesionales hacia los países más desarrollados. “El modelo de Globalización Neoliberal ha tenido una importante repercusión para la salud de los ciudadanos, Empeorando los factores que determinan la salud-enfermedad: deterioro del medio ambiente, aumento de la pobreza, expansión de las multinacionales del tabaco, del alcohol y de la comida basura o difusión de epidemias de enfermedades asociadas a la explotación y exportación incontrolada de animales para la alimentación (vacas locas, gripe aviar, gripe A). Menos recursos sanitarios públicos, más necesidades asistenciales Por ello, los servicios sanitarios públicos se han deteriorado y se han abandonado las políticas de salud por las de enfermedad. La crisis económica ha reducido los recursos disponibles por los servicios sanitarios públicos e incrementa las necesidades asistenciales. La crisis, según añade el Manifiesto, “se cerrará en falso si se mantiene y profundiza la actual estrategia de desregulación de los mercados y de las relaciones laborales, la privatización de los servicios públicos, la reducción de impuestos a los sectores privilegiados, la libertad de actuación de las multinacionales o la disminución del papel del estado como proveedor de los servicios sanitarios”. Aunque la crisis puede aprovecharse para “cambiar a otra globalización” basada en potenciar los servicios públicos, como garantes de la salud de la población. |